no comments

Sabores de Otoño

PESTO CON SEMILLA DE CALABAZA

EL otoño es sin duda mi estación favorita…

Generalmente todo el mundo disfruta del verano y de la playa; yo lo hago con el fresquito otoñal, ponerme el primer jersey y el primer abrigo, y dormir acurrucada debajo de mi mantita… ¡No tiene precio para mí!

Estoy tan feliz con este clima, y voy de paseo por los mercados de Barcelona para ver que productos de estación me encuentro, y veo unas deliciosas calabazas…

Durante un tiempo viví en Estados Unidos y octubre es el mes de la calabaza, y en cada puerta encontrarás una decorada para la típica fiesta de “Halloween”. En esta época están deliciosas y se pueden utilizar de mil maneras distintas. Hasta sus semillas son comestibles y he aquí la decisión de dedicarle todo un post…

El vibrante color de la calabaza es la razón por la cual es un alimento súper saludable.

Con tan sólo 200 gramos cubrimos las dos terceras partes de las necesidades diarias de β-caroteno (antioxidante) y precursor de la Vitamina A, además de proporcionar el 15% de la vitamina C y el 10 % de la vitamina E, también antioxidantes. Además es una excelente fuente de fibra y de Zinc.

Las semillas de calabaza son mágicas: ricas en calcio, potasio, fósforo y cobre.

Son una fuente de grasas mono insaturadas, excelentes para el corazón y no contienen colesterol, ideales para cualquier receta ligth que se precie.

50 gramos de semillas de calabaza tienen el 55% de las cantidades diarias recomendadas de hierro, y el 35% de Zinc diario, aparte de otros minerales muy importantes como potasio, selenio y fósforo. Asimismo contiene unos aminoácidos esenciales como la arginina y el triptófano, importantísimo para nuestro cerebro.

Vamos… ¡Un alimento estrella!

Este Octubre atrévete con un pesto hecho con semillas de calabaza!

Reemplaza los clásicos piñones de siempre por pipas de calabaza, el sabor es idéntico y disfrutarás de todos los beneficios de este GRAN alimento.

Ingredientes

  • 50 gramos de albahaca
  • 50 gramos de piñones o pipas de calabaza
  • 1 diente de ajo
  • aceite virgen extra
  • sal (yo pongo un puñadito de sal gruesa)
  • 60-80 gramos de Parmigiano Reggiano o Grana Padano

Preparación:
1.-Antes que nada hay que saltear un poquito las pipas,para que saquen su aceite natural (30 segundos nada más, de lo contrario las quemaríamos y obtendríamos un sabor amargo.)

2.- Pongo el albahaca (mejor lavar y secar las hojas antes)

3.-Cuando estén listas, pongo todos los ingredientes en la batidora de mano (aunque realmente el pesto original debería hacer a mano con el mortero

4.- Se añaden 3 o 4 cucharadas soperas de aceite, aunque la cantidad es variable según la consistencia que se quiere obtener.

Quiero aclarar que el color del pesto es un pelín más oscuro que con los piñones, pero el sabor es igual de bueno.

Ahora hacer un poco de pasta (45 gramos por porción), preferiblemente integral ya que aportan una fuente de energía de liberación lenta y añadir una o dos cucharadas de este delicioso pesto. ¡A DISFRUTAR! El color del pesto será un poco más oscuro que lo que se prepara con los piñones, pero os aseguro que es igual de bueno…

Yo guardo mi pesto en la nevera, en un bote de cristal y así lo puedo usar hasta varias veces en una semana!

A comer pipas y seguro que con esta receta no te darán… calabazas!